Un gesto con el dedo medio levantado, tono de piel oscuro. Es la forma clásica de mandar a alguien a volar, mostrar enojo o mandar a alguien al carajo cuando ya no aguantas más.
Ejemplo de uso
Le mandé el dedo porque ya me tenía harto 🖕🏿
Su respuesta ante la crítica fue un rotundo 🖕🏿
No manches, se le cerró en el tráfico y le sacó el dedo 🖕🏿